Alimentos para 50.000 en campamento de Haití

Por Michael Hill

Catholic Relief Services está aumentando las entregas de ayuda al pueblo haitiano: se prepara para distribuir insumos para alimentar a 50.000 personas en un campamento en Puerto Príncipe al tiempo que se hace cargo de la entrega de alimentos en la devastada ciudad de Leogane.

CRS también trabaja con las parroquias de Puerto Príncipe para identificar hasta 50 sitios en toda la ciudad que servirán para distribuir alimentos. El personal de las parroquias organizará la distribución e inscribirá a los beneficiarios, CRS proporcionará los alimentos y el apoyo logístico. Esto sucede al mismo tiempo que varios vuelos se dirigen hacia Haití llevando profesionales médicos para atender a enfermos y heridos y los que lloran a sus muertos.

Haitianos afectados pro el terremoto reciben cubetas con comida de parte de Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas luego de que CRS ayudara a transformar el campo de golf de Puerto Príncipe en un de los primeros campamentos para desplazados.

Haitianos afectados pro el terremoto reciben cubetas con comida de parte de Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas luego de que CRS ayudara a transformar el campo de golf de Puerto Príncipe en un de los primeros campamentos para desplazados. Foto de Lane Hartill/CRS.

Un equipo de médicos de la University of Maryland en Baltimore —socia de CRS en el consorcio AIDSRelief que trabaja para combatir el VHI y el sida en Haití— se encamina a Haití para evaluar la necesidad de traer más médicos de la University of Maryland para el hospital San Francisco de Sales.

CRS colaboró para que este establecimiento tan dañado —uno de los hospitales más grandes y más antiguos de Puerto Príncipe— volviera a funcionar. AIDSRelief funcionaba en el San Francisco de Sales y un médico de AIDSRelief del Instituto de Virología Humana de la University of Maryland ya está trabajando en el lugar junto a muchos equipos médicos haitianos e internacionales. Los médicos adicionales de la University of Maryland habilitarían una cuarta sala de operaciones.

El presidente de CRS, Ken Hackett, también se dispone a volar a Haití con el Arzobispo Timothy Dolan, presidente de la junta directiva de CRS que es Arzobispo de Nueva York, y con el Monseñor David Malloy, secretario general de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. Asistirán el sábado al funeral de Joseph Serge Miot, el Arzobispo de Puerto Príncipe que murió en el terremoto del 12 de enero. El funeral y el entierro tendrán lugar en el predio de la catedral de la ciudad, que está en ruinas.

El vuelo también traerá suministros de emergencia. El Arzobispo Dolan dijo que aprovechará para visitar a los trabajadores de CRS y evaluar de qué manera la Iglesia de los Estados Unidos puede colaborar mejor con sus esfuerzos.

El generoso torrente de apoyo continúa y CRS ha colectado para la emergencia en Haití más de 19 millones de dólares y aún no se han contado todos.

Este aumento en la entrega de ayuda llegó cuando los socorristas de CRS colaboraban para transformar el campo de golf del Petionville Club en un campamento para desplazados. Se estima que entre 35.000 y 50.000 personas se refugian en este lugar. Las familias recibirán cupones y, en el transcurso de los próximos cuatro días, 10.000 familias las usarán para recibir las raciones: una mezcla de maíz y soja y aceite vegetal, en cantidad suficiente para alimentar a cinco personas por dos semanas.

“Podemos hacer esto gracias a la seguridad y el apoyo logístico que brinda la 82 División Aerotransportada de los Estados Unidos”, dijo Annemarie Reilly, vicepresidente de tareas en el exterior de CRS. “Su ayuda es invalorable”.

Los alimentos provienen del programa Alimentos para la Paz de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés); parte de estos suministros ya estaban en Haití o en camino cuando el terremoto de magnitud 7.0 sacudió el país el 12 de enero. Las primeras tareas de socorro y recuperación se centraron en Puerto Príncipe donde al menos un tercio de los tres millones de habitantes resultaron afectados.

A medida que los socorristas empezaron a salir de Puerto Príncipe en los días posteriores al sismo, encontraron algunas ciudades hacia el oeste que habían sufrido daños iguales o peores y donde había miles de personas que no había recibido ayuda alguna. Una de estas ciudades es Leogane, unos 24 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe, cerca del epicentro del terremoto. El miércoles, CRS hizo una distribución inicial de alimentos mientras que integrantes del grupo de ayuda católico Cáritas entregaban carpas y otros artículos.

Ahora se le ha encargado a CRS que se ocupe de la distribución a gran escala de alimentos en Leogane y estamos organizando el transporte y la seguridad necesarios para brindar este apoyo. Los habitantes dicen que casi 500 monjas, sacerdotes y estudiantes murieron aplastados cuando la escuela Santa Rosa de Lima, uno de los edificios más característicos de Leogane, se derrumbó durante el sismo.

Hace más de 50 años que CRS trabaja en Haití, en diversos proyectos de ayuda y desarrollo. La última respuesta de emergencia fue en 2008 cuando una serie de huracanes causaron enormes daños. Ahora algunas de las ciudades devastadas por aquellas tormentas —por ejemplo Gonaives— están recibiendo a los desplazados de Puerto Príncipe. CRS trabaja para asegurarse de que estas personas tengan alimentos y refugio.

“Hace mucho tiempo que estamos en Haití y seguiremos allí mucho tiempo más”, dijo el representante de CRS en el país, Karel Zelenka. “La recuperación después de este desastre recién empieza”.

Cómo ayudar


Michael Hill es el asociado de comunicaciones de la región de África subsahariana para Catholic Relief Services. Su oficina está en la sede mundial en Baltimore, Maryland.

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