Respondemos al VIH y fortalecemos los matrimonios
Por Kai T. HillMientras los visitantes se acomodan en la sala de estar de la residencia de Agnes y Waswa Vincent, la pareja se torna hospitalaria enseguida. Hablan en tono amable y comparten tiernas miradas, señales notables de su renovado compromiso mutuo.
Waswa y Agnes Vincent cargan a su hijita enfrente de su casa en Masaka, Uganda. Foto por personal de CRS.
Hace unos años, sin embargo, su matrimonio estaba en peligro.
Waswa acordó casarse con Agnes, de 28 años, principalmente porque ella deseaba comulgar los domingos. Ambos eran trabajadores de salud de medianos ingresos en los suburbios de Masaka, Uganda, y llevaban vidas separadas, de estilos independientes. Waswa, de 31 años, duraba hasta tarde con sus amigos, visitando clubes nocturnos y bebiendo.
"Incluso después de pronunciar mis votos matrimoniales, no pensaba que mi esposa tenía un papel importante en mi vida. Nunca le decía a dónde iba porque quería que se acostumbrara a mi estilo de vida anterior, así que después de la oficina me reunía con mis amigos para beber, y regresaba a la medianoche", relata Waswa.
No fue hasta que la pareja comenzó a participar en el programa Faithful House (Casa Fiel) en mayo de 2006 cuando vieron un cambio en su matrimonio. Un taller patrocinado por Catholic Relief Services se convirtió en una experiencia salvadora y transformadora para ambos.
Reforzamos la comunicación y la fidelidad
El enfoque de Faithful House fue desarrollado por un grupo comprometido de valiosos socios de Catholic Relief Services, específicamente Maternal Life International, con sede en Montana, y su afiliada Maternal Life Uganda, un destacado recurso local que llevó a cabo la capacitación. Faithful House es parte de un esfuerzo más amplio de la Iglesia para frenar la difusión del VIH, e incluye una serie de talleres que ayudan a las parejas a mejorar sus matrimonios usando valores de la fe, planificación financiera conjunta, así como mejor comunicación y paternidad. El objetivo del programa es promover la fidelidad matrimonial.
Justin y Mary Grace hablan de cómo Faithful House ha mejorado su matrimonio. Foto por personal de CRS.
De acuerdo con el informe de las Naciones Unidas “La Epidemia Global de Sida 2006”, Uganda tiene casi un millón de personas con VIH. La región de Masaka se considera una de las primeras en sufrir los efectos de la pandemia de VIH. La enfermedad ha proliferado entre los más pobres y los acomodados.
El programa de 40 horas, que dura una semana, lo ofrecen parroquias y diócesis del país. Incluye a los participantes en actividades que favorecen la toma de decisiones saludables y conciencia sobre el VIH. Faithful House anima a las parejas que cohabitan para que se casen.
"Cuando asistimos al taller de Faithful House, se trató ampliamente el tema de la comunicación", dice Waswa. "Me sentí tan avergonzado y pensé que le debía a [Agnes] una disculpa. Desde entonces, he cambiado mi proceder y le informo a ella de mi paradero, porque es mi esposa".
El concepto de Faithful House, financiado por el Plan Presidencial de Emergencia para Alivio del SIDA (PEPFAR, en inglés), se inició en 2005 y se ha implementado en Uganda, Etiopía, Ruanda y Nigeria. En Uganda, los talleres se ofrecen en las diócesis de Masaka, Fort Portal y Kasana-Luweero y las arquidiócesis de Gulu, Mbarara y Kampala. En este año 2008 el proyecto ayudará a 72.996 personas directamente y a 690.828 indirectamente.
El verdadero amor
En Gulu, que tiene la segunda tasa de prevalencia de VIH en Uganda, los talleres de Faithful House han ayudado a parejas como Justin y Mary Grace.
Justin, de 49 años, y su esposa tienen tres hijos propios y cuidan a otros 14 niños cuyas familias fueron diezmadas por el sida. La pareja luce renovada en su fe y compromiso. Pero Mary Grace confiesa que antes desconfiaba cuando Justin partía en sus muchos viajes de negocios.
Casada en 1983, la pareja dice que fueron criados con los valores de la fe. Pero, cuando asistieron a los talleres en el verano de 2007, comenzaron a renovar sus votos mejorando la comunicación en el hogar.
"Este taller ha incrementado en verdad mi [conciencia] del VIH, pero también mi temor de dejar a mis hijos huérfanos en manos de mi anciana madre ya que todos mis hermanos y hermanas han fallecido", dice Justin.
"Con el creciente amor por mi esposo y mis hijos, ya no sospecho mucho de que él me esté engañando aun cuando está ausente debido a su trabajo", dice Mary Grace.
Kai T. Hill es productora asociada de Internet de CRS. Trabaja en la sede central de Baltimore.
