Muchas manos mueven la ayuda en Haití
Por Michael Hill
Los haitianos sobrevivientes reciben cubetas llenas de comida de parte de Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas luego de que CRS convirtiera a un campo de golf del Puerto Príncipe en uno de los primeros campos para la multitud de personas desplazadas en la capital haitiana.
Antes de que un morador hambriento de un campamento improvisado en Puerto Príncipe pudiera recibir un balde con alimentos o que se aplicara un catéter intravenoso a un haitiano para operarlo de urgencia, estos suministros debieron ser transportados desde algún lugar del mundo hasta esta zona devastada por un terremoto.
Los haitianos sobrevivientes reciben cubetas llenas de comida de parte de Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas luego de que CRS convirtiera a un campo de golf del Puerto Príncipe en uno de los primeros campos para la multitud de personas desplazadas en la capital haitiana. Foto de Lane Hartill/CRS.
Para que ese viaje se lleve a cabo, los empleados de Catholic Relief Services (CRS) deben trabajar arduamente. Tarea que se facilita porque reciben todo tipo de ayuda en el camino.
Tomemos, por ejemplo, un embarque enorme de insumos médicos que viaja hacia Haití. Todo comenzó con un contacto entre CRS y una organización de Denver llamada Project C.U.R.E. que colecta donaciones de insumos médicos en los hospitales y se las entrega a los grupos de ayuda humanitaria internacional.
Un par de días después del terremoto, CRS recibió un mensaje de una empresa de Miami, Airline Brokers Company, que ofrecía pasajes y espacio de carga gratuitos en un vuelo fletado por Vision Airways a Puerto Príncipe. Después de muchas diligencias, CRS logró poner los 1.400 kilos de suministros del Project C.U.R.E. en el vuelo, que también llevó a varios miembros clave del equipo de emergencias de CRS.
“Tomamos el teléfono y le preguntamos a Project C.U.R.E. si tenían más”, dijo Anna Schowengerdt, directora del equipo de desarrollo económico de CRS. “Nos dijeron que tenían 15 palés que podían mandar de inmediato”.
Los palés contenían lo esencial para el funcionamiento de un centro de salud: vendas, gasa, yeso, catéteres, jeringas, ropa de quirófano, muletas, bolsas de solución intravenosa y soportes, y muchos artículos más, por un valor total superior a 150.000 dólares. En Haití muchos de estos insumos han quedado sepultados por los escombros.
Pero los palés estaban en Denver, a miles de kilómetros de Puerto Príncipe. Llamaron a American Airlines para tratar de ponerlos en un vuelo a Miami. Schowengerdt contó que el gerente de operaciones de American Airlines ofreció llevarlos gratuitamente. “Fue muy amable, maravilloso”, dijo Schowengerdt.
No solo organizaron el vuelo sino que le dieron todo tipo de ayuda a CRS para llevar las cajas, preparadas a la carrera y sin etiquetas, desde el avión hasta otro hangar del aeropuerto de Miami. “Nos explicó los trámites burocráticos y se pusieron en contacto con sus colegas para que transportaran nuestro cargamento”, dijo Schowengerdt. “No tuvimos que ocuparnos de eso“.
En Miami, otro generoso donante, la International Society of Transport Aircraft Trading (ISTAT), había arreglado para que un Boeing 737 —sin asientos, todo espacio de carga— llevara los insumos a Haití o a Santo Domingo en la República Dominicana, según lo que fuera mejor para CRS.
“Vamos sobre todo a Santo Domingo porque el aeropuerto de Puerto Príncipe está tan abarrotado”, dijo Schowengerdt, y explicó que ISTAT le hará muchos fletes más a CRS.
En Miami, Crowley Shipping Lines le ha dado a CRS 30 días de almacenamiento gratuito en un depósito. Este espacio es necesario porque ahora los suministros llegan en abundancia, entre ellos un camión de remolque repleto de mantequilla de maní donada por el American Peanut Council. CRS compra la mayoría de los suministros, como parte de su compromiso de 25 millones de dólares para la recuperación de Haití.
Incluyen el contenido de las cubetas de alimentos que ahora se están distribuyendo en Haití: sardinas, fruta enlatada, frijoles, barritas de cereales, además de esa mantequilla de maní. “Es lo suficiente para alimentar a una familia de cinco personas durante dos días con una dieta bien balanceada, variada y nutritiva”, dijo Schowengerdt acerca del paquete de alimentos. “Estamos preparando 45.000”.
También estamos comprando el contenido para 19.000 paquetes de los artículos de higiene básicos que la gente puede haber perdido en el terremoto: jabón, navajas de afeitar, comprimidos de rehidratación oral, cepillos de dientes y alcohol”, comentó.
Todo esto saldrá muy pronto para Haití por las cadenas logísticas que el personal de CRS —con mucha ayuda de empresas, organizaciones y personas generosas— ha organizado a toda velocidad para que la ayuda pueda llegar a quienes la necesitan.
Cómo ayudar
- Done por teléfono: 1 (888) 277-7575
- Done por celular: Envíe un mensaje de texto que diga RELIEF al 25383 para donar 10 dólares.
- Done en línea: www.crsespanol.org
- Escriba un cheque:
Catholic Relief Services
P.O. Box 17090
Baltimore, Maryland 21203-7090
Por favor escriba "Haiti Earthquake" en la línea de memo de su cheque. - Envíenos un money order:
Hágalo a nombre de CRS/Haiti.
Michael Hill es el asociado de comunicaciones de la región de África subsahariana para Catholic Relief Services. Su oficina está en la sede mundial en Baltimore, Maryland.
Si quiere hacer un comentario o alguna pregunta a Catholic Relief Services acerca de esta nota, por favor escríbanos a comentarios@crs.org.
