Voluntarios organizan la ayuda para los sobrevivientes

Por Sara A. Fajardo

Una sinfonía de clan, clan y clic, clic, resuena en el almacén dominicano de Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas Dominicana mientras docenas de voluntarios dejan caer paquetes de galletas, sardinas, frijoles enlatados, cajitas de jugo y otros comestibles en cubos plásticos blancos. En el edificio a media luz pero repleto, estudiantes universitarios haitianos trabajan mano a mano con grupos juveniles locales, antiguos niños de la calle y el personal de CRS y Cáritas para preparar alimentos indispensables y paquetes higiénicos para los sobrevivientes del terremoto de magnitud 7.0 que sacudió la capital haitiana, Puerto Príncipe, y sus alrededores.

Equipo de voluntarios dominicanos forman una cadena humana para cargar los paquetes de comida que se llevarán al vecino país de Haití.

Equipo de voluntarios dominicanos forman una cadena humana para cargar los paquetes de comida que se llevarán al vecino país de Haití. Foto de Sara A. Fajardo/CRS.

Algunos voluntarios que han trabajado durante muchas horas bajo un calor sofocante, llevan una segunda camiseta para limpiarse el sudor de la cara. Otros hacen uso de fajas lumbares para protegerse de la rutina de movimientos para llenar-cerrar-levantar-y-arrojar las cubetas en los camiones. Solo en el primer fin de semana prepararon y enviaron cubetas de alimentos para alimentar a más de 5.000 personas y unos 500 paquetes higiénicos.

La respuesta de CRS Dominicana y nuestro socio Cáritas Dominicana desde que ocurrió el terremoto ha sido tremenda, las olas de voluntarios no han disminuido y el personal ha aumentado su trabajo para asegurar que la caravana de ayuda no se interrumpa. Trabajando 15 a 18 horas diarias, empleadas de CRS como Eric Gómez, que por lo regular encabeza un programa de CRS para ayudar a erradicar a los niños trabajadores, ha buscado por todas las tiendas y se ha encargado de la logística de mantener el almacén bien abastecido de los suministros necesarios. “La vida jamás será igual”, dijo Eric sobre el impacto que el terremoto ha tenido para ella. “Te hace valorar lo que tienes”.

Un voluntario prepara paquetes de comida para los sobrevivientes del terremoto en el país vecino de Haití.

Un voluntario prepara paquetes de comida para los sobrevivientes del terremoto en el país vecino de Haití. Voluntarios dominicanos han estado trabajando día y noche para preparar comestibles y suministros higiénicos. Foto de Sara A. Fajardo/CRS.

Los camiones que llevan suministros con alimentos preparados y paquetes higiénicos al almacén y los que salen cargados son en números iguales. Con los movimientos eficientes de un conductor de orquesta, los voluntarios completan filas de cubetas, apilan las botellas de agua y organizan los enlatados. En el momento de cargar los camiones que salen, los voluntarios forman una cadena humana y arrojan las cubetas plásticas de mano en mano mientras cuentan las que han subido al camión, cantando 345, 346, 347…

Una semana después de que comenzaran las caravanas, continúa la avalancha de voluntarios y el ritmo de la sinfonía sigue marcando la urgencia de la tragedia.

“Es algo que todos tenemos que hacer”, dijo Edual, 17, que vino del pueblo vecino de Boca Chica para ayudar: “No solo compartimos la frontera con Haití, compartimos una isla y espero que todo el pueblo se una para ayudarlos”.

Mientras haya necesidad el equipo de CRS y Cáritas Dominicana continuarán su trabajo despachando camiones con insumos de emergencia a sus vecinos en el oeste.

Cómo ayudar


Sara Fajardo es la asociada de comunicaciones de la región de América Latina y el Caribe para Catholic Relief Services. Su oficina está en la sede mundial en Baltimore, Maryland, y en estos momentos se encuentra en la zona afectada.

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