La crisis alimentaria global

Relatos acerca de la creciente crisis alimentaria


Sequía en Etiopía.

Campaña Católica contra la Pobreza Global


Enfoque sobre la crisis alimentaria global


Los precios de muchos alimentos básicos han alcanzado niveles astronómicos en los últimos dos años, causando una crisis de graves proporciones que afecta a millones de personas pobres en todo el mundo. Las causas de la crisis son muchas y complejas. Un incremento en la demanda de alimentos y energía en momento de bajas reservas, pobres cosechas y escaso crédito, han generado precios sin precedentes en estos renglones.

El precio del trigo se ha duplicado en menos de un año, mientras otros granos básicos como maíz, sorgo y soya se comercializan muy por encima de sus niveles de la década del 90. El arroz, alimento básico de 3.000 millones de personas, ha triplicado sus precios en los últimos 18 meses. En algunos países, los precios de la leche y la carne se han más que duplicado.

Los Estados Unidos esperan que los precios de la comida continúen en alza a lo largo del año 2009 en adelante y se estabilicen finalmente hacia 2015. Esta proyección indica que la crisis será de larga duración. Basada en evaluaciones sobre el terreno, Catholic Relief Services prevé para el año próximo un impacto mucho mayor que el que se ha sentido hasta ahora, a menos que se tomen medidas extraordinarias en muchos países. La gente ha estado consumiendo el alimento almacenado y vendiendo sus reservas económicas para adquirir comida, pero esto no puede prolongarse indefinidamente.

El impacto más demoledor lo reciben los pobres, quienes se ven obligados a gastar una mayor proporción de sus ingresos en alimentos. En muchos casos, los hogares gastaban 40-50 por ciento de sus ingresos en alimento antes de la crisis y ahora se les hace más difícil obtener las raciones básicas. A quienes ahora se les dificulta adquirir alimento, comerán menos o comprarán comida barata con menos valor nutritivo. Incluso segmentos sociales de clase media en los países en desarrollo tendrán que deshacerse de sus reservas para comprar alimentos.

En los países más afectados, las familias comen con menos frecuencia, incluso omiten comidas alto algunos días, y los niños dejan de ir a la escuela para dedicar a la comida el dinero de la matrícula escolar. La desnutrición infantil va en aumento, mientras las mujeres embarazadas y lactantes son los segmentos de la población más duramente golpeados por el deterioro alimenticio. En África, por ejemplo, las mujeres alimentan primero a sus esposos e hijos, antes de comer ellas lo poco que queda.

Respuesta de CRS


La mayor parte del trabajo de Catholic Relief Services en los últimos 20 años se ha concentrado en ofrecer apoyo a las comunidades rurales. En contraste, la crisis alimentaria global afecta primero a los pobres de las zonas urbanas. Los tugurios y favelas urbanas alojan aproximadamente a 1.000 millones de habitantes del mundo en desarrollo, y este elevado número de consumidores tendrá menos capacidad para adquirir alimentos a medida que los precios sigan aumentando.

En su calidad de uno de los mayores proveedores privados de ayuda alimentaria en el mundo, CRS evalúa cómo los crecientes precios de los alimentos afectan a las personas a quienes sirve. En países como Etiopía, Burkina Faso, Malí (en inglés), Nicaragua y Haití, CRS ya asiste a la gente con cupones para alimentos, así como semillas e insumos agrícolas. CRS también implementa programas “comida por trabajo” y alimento para escolares tanto en la escuela como para llevar a casa. En las zonas rurales, donde las necesidades son diferentes, los pequeños agricultores pueden beneficiarse de mayores precios por sus cultivos, pero a condición de que aumenten la producción y los rendimientos en el futuro cercano.

CRS tiene la ventaja de estar bien establecida en casi todos los países afectados por la crisis alimentaria global. Nuestra amplia red de socios locales le permite a la agencia implementar programas de ayuda y de desarrollo de manera rápida y efectiva.