Cómo servimos

Nuestro trabajo es algo más que ayudar a la gente a sobrevivir por un día. Catholic Relief Services enfoca la ayuda de emergencia y el desarrollo a largo plazo en forma integral, asegurando que todas las personas, especialmente las más pobres y vulnerables, tengan plenitud de vida –con acceso a lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas, cuidado médico y educación– en el marco de comunidades con relaciones justas y pacificas.

Para alcanzar esto, enfocamos seis áreas de servicio clave:

Emergencias

Young girl at Ardamata camp

Las familias desalojadas de sus hogares por la violencia en Darfur necesitan alojamiento, así como acceso a alimentos, agua y medios de subsistencia. Foto por Scott LeFevre/CRS

En áreas devastadas por desastres naturales y guerras, CRS se halla frecuentemente entre los primeros que llegan al terreno proporcionando agua, alimento, alojamiento, protección contra abusos y respuesta a otras necesidades básicas. Pero nuestro trabajo no se detiene ahí, especialmente en tiempos de guerra o cuando ocurren desastres en zonas de conflicto. Al momento de ofrecer asistencia de emergencia, también enfocamos las raíces del conflicto y ayudamos a las comunidades en la búsqueda de cambios duraderos y de la paz.

Hambre

Millones de personas en diferentes partes del mundo se ven imposibilitados de satisfacer sus necesidades básicas diarias. CRS adopta un enfoque múltiple en el combate al hambre crónica y la pobreza. Abordamos una combinación de aspectos urgentes mitigando el hambre, desarrollando la agricultura, mejorando el agua y saneamiento, desarrollando opciones de empleo sustentables, ofreciendo microfinanzas para apoyar los pequeños negocios, y proporcionando programas de bienestar social a aquellos que carecen de otros medios de sustento.

Educación

Ninguna mejora duradera en las vidas de los pobres puede lograrse sin educación. El acceso a la educación para todos, particularmente niñas y mujeres, así como la mejoría de la calidad de la educación, son componentes claves del trabajo de CRS. Igualmente importante es la participación de la comunidad en la educación, sin lo cual un cambio positivo a largo plazo es inalcanzable.

A teacher and his students

CRS promueve las oportunidades educativas para niños marginados, mejoría de la calidad de la educación y participación de la comunidad en la misma. Foto por Jim Stipe/CRS

Salud

En gran parte del mundo en desarrollo la gente tiene poco acceso a los servicios de salud: carencia de clínicas, hospitales, médicos y medicinas. En áreas remotas y abandonadas, CRS establece sistemas de salud comunitarios que ofrecen a las personas las herramientas necesarias para administrar sus necesidades en materia de salud. Estos programas se concentran en cuidar a los afectados por el VIH y el sida; reducir la mortalidad infantil, especialmente entre niños huérfanos y vulnerables; desarrollar sistemas de agua y saneamiento apropiados; mejorar la nutrición; y avanzar la salud maternal e infantil.

Paz

La manera como proporcionamos ayuda de emergencia y asistencia al desarrollo puede evitar o transformar conflictos. La construcción de la paz, por tanto, está en el corazón de todo lo que hacemos. La resolución de conflictos, la educación y la prevención son parte integral de nuestro trabajo. También lo es el fortalecimiento de la sociedad civil mediante las organizaciones cívicas que ayudan a las comunidades a abogar colectivamente por sus necesidades. Esto alienta el buen gobierno y obliga a las autoridades a rendir cuentas al pueblo. Así, tragedias como la trata de personas pueden ser frenadas y los más vulnerables reciben la protección que necesitan.

Ayuda en casa

CRS sirve a los pobres y vulnerables en el extranjero. Aquí en casa, trabajamos para que los católicos estadounidenses pongan su fe en acción, animándolos a abogar por cambios que desarraiguen las injustas estructuras que limitan las vidas de los pobres y perpetúan la pobreza, los conflictos y las desigualdades. Nuestros programas educan a los católicos de Estados Unidos acerca de las causas del hambre, los ayuda a fomentar la justicia económica mediante el consumo a conciencia, así como construir justicia y paz en el mundo levantando sus voces en los pasillos de los centros de gobierno de Estados Unidos y de los organismos internacionales.